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lunes, 19 de mayo de 2014

El detective del gimnasio (II): desbancando al Press de Banca





Hablando sobre ejercicios de fuerza, hay tres que se consideran "los tres grandes" o "the big three": el peso muerto, la sentadilla y el press de banca. 

Dentro de ellos es éste último, el press de banca, el que podríamos denominar "el Rey de los Grandes" en cuanto a número de veces se ve practicar en un gimnasio. ¿Por qué? Probablemente por la simple razón de que es el único de los tres que se centra en el miembro superior, ya que es ésta la zona del cuerpo cuyo desarrollo tienen como (único) objetivo la mayoría de los usuarios de gimnasio, enfocándose además en un grupo muscular que muchos buscan desarrollar por su vistosidad: los pectorales.

¿Lo positivo del press de banca? Que potencia los tres principales grupos musculares implicados en este gesto: pectorales, deltoides anterior y tríceps. ¿Y negativo? Que teniendo en cuenta no sólo músculos, sino también su implicación en la biomecánica de una articulación, nos llegan...

...for bech pressers 



Conozcamos primero al afectado: El hombro



El hombro no es una articulación en sí sino "un complejo articular", es decir, un conjunto de articulaciones: escapulohumeral y subdeltoidea, que forman la 1º unidad funcional del hombro, y acromioclavicular, esternoclavicular y escapulotorácica, que forman la 2º. Con la suma de todas, es la "articulación" con más movilidad del cuerpo. Y, como todo en ésta máquina, esto no es por casualidad: el hombro nos sirve para orientar el miembro superior en el espacio y esta amplitud hace que la mano tenga un gran espectro por donde moverse para tocar, coger y descubrir.

    
Victoria para la movilidad
Lo importante respecto a esta gran movilidad es que, en el equilibrio movilidad-estabilidad de toda articulación, en el hombro la balanza se inclina claramente por la primera, y por ello las lesiones por luxación suelen ser más frecuentes que en otras partes del cuerpo.

Además, el ser un complejo articular hace que su funcionamiento biomecánico también lo sea. Debe existir un trabajo organizado entre todas las articulaciones que, como en las mejores comunidades de vecinos, pueden dar lugar a conflictos si no es coordinado.

Pero para explicar movimientos, expliquemos primero su anatomía más básica. Por un lado:

  • El húmero: hueso largo cuya epífisis proximal, el extremo que se articula en el hombro, tiene dos relieves óseos: troquiter y troquín.
  • La escápula: que recibe esta epífisis en la cavidad glenoidea o glenoides, y que tiene por encima la prominencia ósea del acromion.

Anatomía básica del hombro

Cuando abducimos el hombro, llega un momento alrededor de los 90º glenohumerales en los que el troquiter impacta con el acromion y el espacio subacromial disminuye. Para continuar este movimiento el húmero realiza una rotación externa para evitar las prominencias óseas del húmero y poder continuar el movimiento.

Pero no sólo de esa pequeña rotación externa vive la articulación glenohumeral. No sólo se mueve el húmero para no chocar contra el acromion, si no que este mismo techo asciende también por el mismo a través de dos movimientos de la escápula, la rotación superior y el ascenso. Por tanto, húmero y escápula se mueven en conjunto como dos bailarines.


                     
                           



¿En qué situación se encuentra entonces el hombro en el press de banca?



En realidad no en una sino en dos de ellas:

1. En el descenso de la barra, el hombro se coloca en una posición de 90º de abducción y 90º de rotación interna y, durante el ascenso, de 90º de flexión y 90º de rotación interna. Una posición en la que el espacio subacromial está muy disminuido y, por tanto, hace que la cabeza del húmero comprima las inserciones de los músculos supraespinoso y porción larga del bíceps.



2. Durante el movimiento de abducción horizontal de la bajada, el movimiento correspondiente de aducción escapular se ve impedido por el apoyo contra el banco. Ésta falta de movimiento escapular será compensado a nivel glenohumeral mediante un movimiento de traslación anterior de la cabeza del húmero, que junto al peso de la barra y el gran brazo de palanca existente van a poner una gran presión en la cara anterior del hombro que a largo plazo generará laxitud.




Ese dolorcito en la cara anterosuperior del hombro el día después de hacer mis series de press de banca en el gimnasio, una sensación tan familiar... Tendré que ir al médico o tomarme un antiinflamatorio. O mucho mejor, el chico que acaba en el servicio de Fisioterapia operado de luxación de hombro. "¿Una caída? Que va, ¡la primera vez se me salió  mientras dormía! Y el otro le tengo igual". Estos casos son catalogados como "idiopáticos" o "malasuertísticos", porque incluso al muchacho se le ve que tiene una buena musculatura. Pero de nuevo, el equilibrio del cuerpo no se rompe si no hay una razón y, en la experiencia clínica cuando se hace la anamnesis en este tipo de casos, suele ser frecuente la afición por el press de banca cuando voy al gimnasio. 

Años, repeticiones y kilos de press. ¿Quién me iba a decir a mi que no es correcto si lo hace todo el mundo? Tus profesionales del movimiento: licenciados en actividad física y fisioterapeutas bien formados.



Soluciones y alternativas al press de banca

Vale, parece que el press de banca no es una buena opción. ¿Entonces qué ejercicio puedo hacer para el pecho? Una primera alternativa que se podría plantear sería el "macho press": mismo ejercicio pero sin dejar caer al codos por debajo de la altura del hombro. Pero aun de esta manera, el brazo de palanca sigue siendo muy amplio y el peso de la barra el mismo, por lo que se seguiría promoviendo el movimiento de traslación anterior de la cabeza humeral. Y además el problema del espacio subacromial seguiría ahí.

Se ha propuesto también hacerlo cambiando el agarre con los antebrazos en supinación, lo que supondría una rotación externa a nivel de hombro y mejoraría la situación para el supraespinoso, pero es una posición muy exigente para las muñecas con las cargas que se suelen manejar. 

Lo que se proponen son dos alternativas:

         1. La versión "menos mala": mismo ejercicio acercando los codos al tronco para disminuir el grado de abducción                  del hombro. Para ello cerraríamos el agarre. Así no se compromete tanto espacio subacromial.

    2. El Push up, que sería el mismo ejercicio en cadena cerrada, con la diferencia que no se bloquea el movimiento escapular. Se realizaría, por supuesto, colocando los codos junto al cuerpo y sin que los codos se alineen por debajo de los hombros. 


En algunas versiones de éste último ejercicio se incluye el gesto del plus (+): una vez llegada a la posición final de la subida continuar con un movimiento de abdución escapular (como si alargáramos los brazos) para activar aún más el serrato anterior, músculo considerado de gran importancia para el hombro al ser el principal rotador superior de la escápula, movimiento cuyo déficit produciría un síndrome subacromial. Pero aquí un apunte muy importante de Shirley Sahrmann:

 "There is no magic in an exercise except the desired motion is evident"

Es decir, fortalecer el serrato haciendo abducción escapular no va a provocar que mejore en la rotación superior. Debemos tener esto muy presentes en pacientes en los que queremos mejorar problemas con la rotación superior cuando se levanta el brazo, porque proponer un fortalecimiento del serrato para la rotación superior haciendo otro movimiento distinto, la abducción, será como ir a hacerse un corte de pelo y salir con la manicura. 



Y, a parte y como en todo, hay que guardar el equilibrio


Pero no sólo el de no caerse. Ya tengo la alternativa, ¿puedo ya ponerme a hacer push ups para el pecho o debo de tener algo más en cuenta? Si, el equilibrio que debe existir entre agonistas y antagonistas.

Vladimir Janda, uno de los pioneros en la exploración y tratamiento de posturas y movimientos como responsables del origen de dolor musculoesquelético, describió a finales de los setenta los "síndromes cruzados" (una clasificación predecesora y más rudimentaria a otras que usamos actualmente, como las de Sahrmann). 

En el cuadrante superior, Janda describió el "síndrome cruzado superior": cifosis dorsal compensada con extensión de cervicales altas, provocando un aumento de rigidez en pectorales y suboccipitales y una inhibición de los flexores de cuello y de romboides y trapecio inferior. En una sociedad en la que el sedentarismo y la posición sentada es la tónica diaria, ¿a cuánta gente conocéis con éste síndrome?




Pues bien, pensad ahora que salen de la oficina después de ocho horas en esta posición y van al gimnasio a moverse un poco. Si elegimos hacer series de press de banca o de push up, estaremos añadiendo más desequilibrio al potenciar la zona anterior, la de los pectorales. Un combinado perfecto día tras día para que tenga dolor de espalda o un problema del hombro al alterarse la movilidad de la escápula.

¿Quiere decir esto que debo dejar de hacer ejercicios de pecho? Para nada, simplemente que tenemos que recordar que por cada serie de push ups tendré que hacer las correspondientes de extensores dorsales y aductores escapulares (ejercicios que raramente se ven en el gimnasio). Incluso en una relación 1:2 para compensar el efecto diario de la silla o de la gravedad.

Un ejemplo de estos ejercicios sería el protocolo de Blackburn (para otro post)

Con el plus del push up ocurre lo mismo. Deberá estar compensado con series de aducción escapular para no generar, según la clasificación en este caso de Sahrmann, un síndrome de abducción escapular. Y así todo.

Mucha atención, el detective no descansa.



Conclusiones


Si nuestro objetivo es un mantenimiento físico saludable, el press de banca es un ejercicio a desechar al plantear conflictos con la biomecánica de la articulación del hombro.

A cambio, para trabajar la zona pectoral una buena alternativa será el ejercicio de Push up.

Y sea cual sea el ejercicio que elijamos, siempre debe ir correspondido por el de su antagonista para el mantenimiento del equilibrio muscular correcto.

Genot C. Kinesioterapia Ed. Panamericana (2005)
Duffey M. A biomechanical analysis of the bench press https://etda.libraries.psu.edu/paper/8894/4230

domingo, 8 de diciembre de 2013

Oh my teeth! Lesiones dentales en hockey y deportes de contacto

Afortunadamente no ocurren con frecuencia, pero cuando lo hacen no pasan desapercibidas y son comentadas más allá del campo.

Las lesiones dentales en deportes de contacto, como el hockey, son accidentes de los que algunos jugadores han sido víctimas. A fin de cuentas en este deporte se juega con un palo y una bola dura. Las bolas elevadas, los gestos imprudentes o una mala técnica para defender el uno contra uno... son algunas de las situaciones que provocan estos accidentes, y aunque el reglamento de este deporte ha evolucionado sancionando algunas de ellas para aumentar la seguridad del juego, no siempre se pueden evitar todas.

La mayoría de las veces que se produce una lesión dental en un partido existe un gran desconocimiento entre las personas que se encuentran a pie de campo sobre cómo se debe de actuar. En los banquillos de cualquier deporte no hay odontólogos, en hockey incluso apenas médicos, pero si suele haber fisioterapeutas como profesionales sanitarios. Por ello, y aunque no sea su campo, que tenga unas nociones básicas de cómo actuar cuando se producen puede ser clave para las secuelas que pueda sufrir el jugador.

¿Se puede reimplantar un diente si se cae? ¿Se debe meter en agua? ¿En leche?...

¿Y aquí que tenemos que hacer? (Y sobre todo, ¿por qué hemos llegado a esto?)

Por este motivo hoy contamos con la colaboración de la odontóloga Raquel Alonso. Raquel, que ha atendido a muchos jugadores de hockey en su consulta, nos sintetizará hoy estos primeros auxilios, y sobre todo y antes de eso, la prevención que debemos promover entre nuestros jugadores para que estos accidentes directamente no ocurran o sucedan las menos veces posibles.

   


Las lesiones dentales en el deporte


El impacto de una bola, un palo o simplemente un codazo puede no sólo producir la fractura de un diente, sino la laceración de los tejidos orales, es decir, heridas; o incluso la fractura de la mandíbula. En la consulta del dentista se encuentran a diario las consecuencias de estos traumatismos en el deporte. Además normalmente no se producen en la muela de más atrás, sino en incisivos superiores, siendo el mayor reto para el profesional conseguir un resultado estético aceptable para el paciente.

Por ello hoy hablaremos principalmente de cómo prevenirlos y, en el caso de que ocurran, de qué es importante saber y hacer en los primeros momentos para minimizar sus consecuencias.


¿Qué debemos de hacer para prevenirlas en un deporte como el hockey hierba?


  • Lo primero: ¡No exponerse! 


Aunque estas lesiones también se producen con la bola, muchas de ellas se producen por golpes con el palo en las jugadas de uno contra uno. Por ello en estas jugadas tener una técnica segura, además de eficaz, es básico para no ser una diana de lesiones. Algunas veces los jugadores que sufren traumatismos de este tipo suelen ser jugadores que a menudo se llevan golpes debido a una incorrecta técnica. Por ello recuerda, ¡nunca entres por detrás! Y repasa cómo hacer bien los tacles, para lo que remitimos a la entrada anterior sobre este tema (http://fisiohockey.blogspot.com.es/2013/03/nunca-se-entra-por-detras-o-lo-que-nos.html)


  • Lo segundo: ¡protegerse! 

El protector bucal. Tan amigo del jugador como deberían serlo sus espinilleras, pero vemos que en realidad un gran porcentaje de jugadores no lo utiliza. Estos dispositivos protegen dientes, tejidos blandos, la mandíbula e incluso pueden dismimunir el riesgo de sufrir una conmoción y una hemorragia cerebral si sufrimos un golpe en la cara, al amortiguar este impacto y evitar que la parte más alta de la mandíbula golpee y rompa la base del cráneo.

El protector bucal que utilicemos en la práctica deportiva deberá cumplir unos requisitos básicos:

          -  Tener una buena retención y un correcto ajuste, es decir, que no se nos caiga. 
          -  Que permita hablar, respirar y beber líquidos. 
          -  Un espesor de 4 milímetros.  

Además es recomendable que sea insípido y carezca de olor. Normalmente se coloca en la arcada superior y puede ser utilizado a pesar de llevar ortodoncia. Existen dos tipos principales de protectores bucales:

  • Los prefabricados de hervir y morder: los clásicos que compramos en las tiendas de deporte. Se mete en agua hervida para que sea haga deformable y lo mordemos después para darle la forma de nuestros dientes. Estos protectores son los más utilizados por su fácil acceso y su bajo precio, pero presentan grandes inconvenientes:  
         -  Son muy finos, por lo que no protegen correctamente.
         -  No permiten ni hablar ni respirar bien, lo que provocará que
            muchos jugadores dejen de llevarlo.
         -  Se caen con facilidad.

  • Hechos a medida: estos se hacen en el dentista, a partir de modelos tomados de la boca del paciente. 
         -  Son cómodos y se sujetan bien a la parte superior de la mandíbula,
         -  No se caen y permiten hablar y respirar cómodamente.
El principal inconveniente que tienen es su alto coste, alrededor de los 200 euros. Esto parece mucho comparado con los 15 que nos pueden costar los prefabricados. Sin embargo, éstos no tienen unas características adecuadas y además los deportistas que los usan no están cómodos y a menudo dejan de utilizarlo. Quizás el precio de un buen protector de hockey no nos parezca tan alto si tenemos en cuenta que una corona cerámica cuesta alrededor de 600 euros, y un implante y su corona 1.300. Por no decir, que todas estas soluciones nunca van a ser tan estéticas como nuestros propios dientes y van a limitar para el resto de nuestra vida cosas tan cotidianas como poder comer una manzana o un bocadillo.

Por tanto, todos los jugadores deberían pasar por su dentista para hacerse un protector incorporándolo como parte de su material básico de juego.


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Primeros auxilios en caso de producirse



Siempre que ocurra una lesión dental, tendremos por seguro que algo no hemos hecho bien cuando no se ha prevenido. Pero ya producida tendremos que centrarnos en actuar correctamente en el mismo momento que ocurra, ya que esto puede variar mucho las secuelas que deje al jugador, especialmente si es un niño. Dependiendo principalmente de la edad las lesiones que se suelen producir son diferentes y, por tanto, deberemos actuar de distinta manera:

1. Niños: Luxaciones y avulsiones de dientes.

Los niños tienen un hueso muy esponjoso, por lo que al sufrir un traumatismo normalmente se produce una luxación del diente o la avulsión del mismo. Es decir, la pieza se mueve o se cae entera pero sin romperse. Si es un diente de leche, que suelen durar hasta los seis años, no hay repercusiones. Pero a partir de esta edad, si es en un diente definitivo una rápida intervención hará que las consecuencias del traumatismo sean menores.

Lo primero que deberemos hacer en caso de caerse es localizar el diente. Lo más frecuente es que se haya caído por el suelo, si no lo encontramos hay que buscar por la boca, prestando especial atención al paladar. Muchas veces se queda impactado contra este y por mucho que lo busquemos no lo encontramos. 

Una vez localizado:  -  Coger el diente por la corona, nunca por la raíz. 
                                      -  Lavarlo en un grifo sin cepillo. 
                                      -  Llevar al niño al odontólogo urgentemente.

Un diente no es un tejido inerte, sino que está vascularizado e inervado. Para mantenerlo vivo hasta llegar el dentista deberíamos meterlo en una solución salina, leche fría, saliva del propio paciente, o, en el caso de no haber otra cosa, agua. Lo ideal sería llevarlo en solución salina de Hank, la cual se vende en farmacias. 

En el dentista se recoloca el diente y se feruliza con los adyacentes para inmovilizarlo. Si esto se hace durante las primeras horas el pronóstico de que el diente cicatrice sobre el hueso revascularizandose y reinervándose es muy favorable. De no realizarse esto durante las primeras horas el diente muere, quedando con una tonalidad negra si se reimplanta o teniendo que colocarse una pieza artificial.

Por eso es primordial contactar rápidamente con vuestro odontólogo para que valore los pasos a seguir. Si el accidente se produce en fin de semana, muchos dentistas trabajan sábados o estan localizables los domingos. Pero conociendo ya de antemano que esta es la manera de proceder en caso de urgencia, lo recomendable sería que los clubs tuvieran a uno de estos profesionales como referencia para tenerle localizable en caso de accidente durante el fin de semana. Puede ser muy importante para el jugador que sufra el accidente.

De optarse por llevar al jugador al servicio de urgencias, el jugador será atendio en el mejor de los casos por un médico maxilofacial (no siempre suele haber este tipo de especialistas en el servicio de urgencia) que aun conocimientos para realizar este procedimiento no siempre disponen del material necesario ya que el servicio que se presta a nivel hospitalario se dirige a otro tipo de casos. De ser atendidos por médicos generales, lo único que pueden hacer es indicar medicamentos para evitar infecciones y disminuir el dolor hasta que se acuda al dentista, que según lo que hemos contado si es al día siguiente la secuela será permanente.

Por tanto, hay que guardar el diente en solución salina y acudir al odontólogo en el menor tiempo posible.


2. Adultos: fracturas dentarias y luxaciones. __________________________________________________________________________________

En los adultos, al tener ya un hueso duro, tras un traumatismo el diente no se arranca sino que se suele partir. El pronóstico de este tipo de lesión dependerá de la parte del diente afectada. Se puede romper únicamente el esmalte, el esmalte y la dentina o verse afectado el tejido nervioso que se encuentra en el interior del diente, conocido como pulpa

En el caso de que sólo se haya fracturado el esmalte o éste y la dentina, la solución es la realización de una reconstrucción del diente (empaste). Se ha de controlar la evolución del diente. Si se observase algún tipo de patología, como puede ser que el paciente deje de notar frio o calor en el diente o la aparición de un absceso esto nos indicaría que existe algún tipo de patología en el tejido nervioso (pulpa). En aquellos casos en el que la lesión haya llegado a este tejido se deberá endodonciar el diente. A nivel estético, el problema más frecuente es el cambio de coloración del diente, siendo, en muchos casos, muy complicado poder enmascararlo con la restauración. 

De no llegarse a romper el diente y producirse una luxación, es decir, un movimiento de los dientes normalmente hacia atrás por el impacto desde fuera, deberemos tratar de devolverlos a su posición cuidadosamente para que mantengan la vascularización y promover la cicatrización en su sitio correcto, y después, como en el caso de las avulsiones en niños, llevar al jugador al dentista urgentemente.




CONCLUSIONES


Jugadores, prevenir es mejor que curar y nunca hay que bajar la guardia. Si no lo teneis ya, acudid a vuestro dentista de confianza para completar el que debería ser vuestro material básico para jugar. Además, refrescad en hockey vuestra correcta técnica en la defensa del uno contra uno para no exponeros a estos traumatismos.

Entrenadores, especialmente desde la base. ¿Si no dejamos a un niño jugar sin espinilleras por qué si sin protector bucal? Que un jugador asimile esta costumbre es responsabilidad nuestra y deberíamos promoverla para que el uso del protector empiece a ser un equipamento básico y no una particuliaridad de los jugadores más cuidadosos. A parte, mostrar la enseñanza de la correcta técnica en el uno contra uno debe empezar a ser concepto bien trabajado desde escuelas hasta senior, y no un comentario de pasada cuando ocurre alguna situación peligrosa. Por el rendimiento del equipo y la integridad de los jugadores que disfrutan este deporte.

Fisioterapeutas, instemos a nuestros jugadores a llevar el protector como un equipamiento básico más de protección. Y en caso de producirse una lesión dental en el terreno de juego, estemos informados del protocolo básico de lo que se debe hacer. Añadir la solución salina de Hank en el botiquín será seguro una buena adquisición, cuyo objetivo primero será no tener que utilizarlo.

jueves, 2 de mayo de 2013

Canales, no pidas suerte a la Virgen. Pide a tus fisioterapeutas que trabajen tu propiocepción.



Un hecho llamativo para cualquier fisioterapeuta que se precie. Sergio Canales se rompe el ligamento cruzado anterior de su rodilla derecha en octubre de 2011. No, esto pueden ser varias cosas, desde sobreuso hasta puramente mala suerte, pero no llamativo. Lo que sí que lo es es que exactamente a los seis  meses, después de ser operado y al poco de reincorporarse al equipo, se lo vuelva a romper  (jugando contra el Atlético de Madrid y al grito de "¡que se me acaba la carrera!"). Y esta vez sin recibir ningún golpe ni entrada sobre su pierna. Él sólo, solito, en un giro cuando tenía el balón. Repetimos: sin que nadie le diese un golpe o le desestabilizara la rodilla.
Giro con pie en el suelo. Rodilla que no se estabiliza y se hunde en rotación y valgo forzado.

¿Pero por qué llamativo? Encima de la mala suerte que ha tenido el chico... Seguro que de eso mismo se esforzaron en convencer a Canales los médicos y fisioterapeutas del Valencia FC. Pero Sergio, esto no es mala suerte. Esto es un ejemplo de un discutible tratamiento, y en especial del de Fisioterapia en su última fase: el entrenamiento sensitivo-perceptivo-motriz, popularmente conocido como:

Amiga de todo aquel que no quiere recaer



Las fases de una recuperación después de una lesión


Cuando hay una lesión la recuperación conlleva varias fases que, en la práctica y grandes rasgos, se podrían englobar en dos: 
  1. La recuperación o cicatrización del tejido que se ha dañado: que puede ser, por ejemplo, unos días con un vendaje funcional para los ligamentos en un esguince de tobillo, técnicas manuales de fisioterapia para una contractura muscular o una operación de ligamento cruzado anterior para reponerlo con una plastia. --------------   ---------------------------------------------- -_________________________________________________________________________
  2. La restauración de lo que se ha perdido secundariamente por el reposo y la inmovilización en caso de haberse dado. Es decir: la recuperación de la movilidad articular y la fuerza muscular.

¿Y entonces ya estás listo para volver jugar?

____No. Nein. Ne pas. De ninguna manera. Falta una tercera fase, muchas veces olvidada, a la que incluso en deportistas de élite no se le da la importancia que tiene ni se trabaja adecuadamente:

     3. El reentramiento de la propiocepción.



¿Qué es la propiocepción?


La propiocepción es el sistema que tenemos para informar al cerebro de la posición de nuestro cuerpo. Es decir, cuando cerramos los ojos somos capaces de decir si tenemos el codo estirado o doblado y no porque lo estemos viendo, sino porque en nuestros músculos y articulaciones hay receptores que nos están informando del grado de estiramiento de nuestras estructuras, la presión que reciben y otros tipos de datos.

Estos receptores son los propioceptores, que junto con exteroceptores (visión, piel, oído o sistema vestibular), trabajan como un sistema integrando los datos que recoge cada uno para informarnos de la posición exacta de nuestras articulaciones en cada momento, tanto cuando estamos parados como cuando nos estamos moviendo.

Pero este sistema no es sólo sensorial, sino que también elabora y manda las respuestas instantáneas a los músculos para ajustar nuestra posiciones y movimientos. Un ejemplo: si al realizar un salto caemos sobre el pie de otro jugador con nuestro tobillo en una marcada supinación, el sistema propioceptivo lo detecta y enviará rápidamente y de manera automática una respuesta para contraer los músculos peroneos y evitar así un esguince de tobillo. Lo de "rápidamente" dependerá del estado y entrenamiento del sistema en cada individuo.

Después de una lesión, la capacidad de estos receptores y en general de este sistema se merma, debido a la lesión física de los receptores y a la falta de estimulación que han tenido durante el reposo tanto ellos como sus vías de información y respuesta. La baja forma llega hasta ahí.

Líneas verdes: propipceptores articulares (Huso muscular, sistema de Golgi, terminaciones nerviosas libres y etc) y su ramas aferentes que conducen la información hasta asta posterior de médula espinal (Ej: informar de demasiada tensión en el ligamento peroneoastragalino anterior que indica que me voy a hacer un esguince). Líneas moradas: vías eferentes por donde se envían la información de respuesta (Ej: contraer la musculatura peronea para estabilizar el tobillo). Lneas negras: informan a centros superiores del Sistema Nervioso Central.






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La fuerza no lo es todo


Por ello tu puedes operarte de una rodilla, recuperar después la movilidad y reestablecer la fuerza hasta tener un cuádriceps como el de Roberto Carlos. Pero si no trabajas después o a la vez la propiocepción para reentrenar la sensibilidad de este sistema y su velocidad de reacción puede que en un partido hagas un cambio de dirección y ese cuádriceps tan espléndido con el que tu traumatólogo duerme tranquilo no se contraiga a tiempo para evitar que te la rompas de nuevo. Es decir, una musculatura potente no quiere decir una musculatura capaz de reaccionar a tiempo.

Trabajo analítico de fuerza
 (también necesario)
Trabajo de propiocepción y fuerza global (apoyo 
monopodal sobre base inestable con desequilibrio 
externo de devolución del balón)


Ocasión para la autocrítica en el deporte de élite


                                Rueda de prensa del jefe médico del Valencia C.F. después de la nueva lesión      


La verdad es que no, Jordi Candel, "Sergio Canales no sufre un trauma-um-aum-traumatismo (un lenguaje no verbal bastante expresivo) importante a una velocidad importante". Se lo rompe él solo al no estabilizar su rodilla en un giro. Yo también estaría nervioso, pero no te culpes. El problema es que no tienes muy en cuenta que colocar bien una plastia no lo es todo, y que por eso los fisioterapeutas de tu equipo deberían estar también consternados. Tal vez no les habéis dejado el suficiente tiempo de evolución para trabajar en esta lesión o tal vez el tratamiento no fue el adecuado (¿de verdad no cambiaríais nada cuando el resultado de lo que se ha hecho ha sido el peor que se podía esperar?). A la vista de los resultados las dos cosas son seguras, y también el que reflexionar sobre ello nos ayudara a mejorar.

Por eso este caso abre la luz sobre otros detalles, como el poco respeto por los tiempos de recuperación en este deporte, donde por encima de cualquier otra cosa prima el dinero y los resultados, o los criterios de clubes sobre su personal sanitario. No es normal que un paciente de este tipo, joven, con buena forma física de base, que tiene como único trabajo su recuperación y a su disposición todos los medios disponibles, le queden estas secuelas y tenga que pagarlas con lesionarse otra vez.

El caso de Canales es un claro ejemplo de un déficit de propiocepción secundario a una lesión, que ha permanecido sin haberse reentrenado suficientemente para estar al nivel de los gestos propios del deporte al que se integra al jugador después, en este caso el fútbol. 


"He pedido a la virgen suerte con las lesiones"


Conclusiones


Fisioterapeutas, no bajéis la guardia y os olvidéis en los procesos de recuperación trabajar intensamente la propiocepción, empezando por los ejercicios más bajos de la progresión hasta los gestos más exigentes del deporte que se realice (o de la actividad laboral o etc). Normalmente con el tratamiento correcto todas las lesiones curan, pero un objetivo que debemos de tener por encima de eso es eliminar la lacra de constantes recidivas, que pueden suponer para el deportista un continuo bucle de empezar-parar-empezar y una evolución de la lesión que acabe por cronificarla o dejar secuelas. Y más interesante todavía, incluir la propiocepción como prevención en los entrenamientos regulares de jugadores sanos. La lesión que se cura antes es la que directamente no se produce.

También es importante que los jugadores sean conscientes de este concepto por dos motivos: el primero porque es una parte del tratamiento totalmente activa. Es decir, no es recibir masajes, movilizaciones, electroterapia o cualquier otra técnica sobre la camilla, sino que es algo que tienen que hacer por ellos mismos y que el fisioterapeuta no se puede poner a realizar por ellos. Por eso es importante su compromiso y planificación para realizarlo. Y el segundo, para que no les hagan un "Canales". ¿Cuántos casos hay de personas que han tenido un esguince, han llevado vendaje y escayola y después su recuperación ha consistido en únicamente caminar? Y ese tobillo "ha quedado mal" y vuelven a hacerse esguinces cada poco. Ahora ya sabéis por qué, a quién hay que acudir y qué es lo que trabajarán.

Y para terminar una imagen para que Jordi Candel vea lo que sí es un traumatismo, y de esos de los que ni la propiocepción más rápida puede librarte. Por suerte para el hockey español y para satisfacción de los médicos y fisioterapeutas que le atendieron, Santi Freixa no ha vuelto a recaer de su rodilla. En próximas entregas colgaremos un ejemplo de pauta de ejercicios de entrenamiento propioceptivo para una lesión como esta.


domingo, 24 de marzo de 2013

¡Nunca se entra por detrás! O lo que nos deberían haber explicado sobre cómo quitar la bola sin peligro

 Final femenina de los JJOO de Londres. La leona Mariela Scarone intenta quitar
una bola y se lleva un fuerte golpe en la cara que le produce un corte cerca de la parte inferior del ojo.

No recuerdo que en ninguna ocasión cuando éramos pequeños y empezábamos a jugar a hockey se nos explicara en un entrenamiento, de forma explícita y concisa, cómo se hace un tacle de manera segura. Igual que se nos explicaba cómo coger el palo o cómo hacer el derecho-revés. Hasta el primer día que estuviste a punto de llevarte un golpe y te gritaron desde el banquillo: "¡Nunca entres por detrás!" Principio de la lección, fin de la lección.

A día de hoy me sigue sorprendiendo observar que la mayoría de los entrenadores continuan sin hacerlo. Sin mostrar, por nuestra propia seguridad, cómo se quita la bola sin llevarte un golpe dentro las primeras y más básicas lecciones a nivel de escuela. Quizá por falta de planificación en hockey base o por propio desconocimiento de la teoría por parte de los entrenadores. Y si les preguntáramos directamente haciendo una rápida encuesta la respuesta más frecuente podría ser: "porque es evidente"

Por supuesto, si no se muestra esta lección a nivel de escuela raro es que se mencione más adelante a cadetes o juveniles. Así que entonces no hablaremos de comentarlo y mostrarlo a jugadores a nivel absoluto. Pero repasemos.


Más situaciones y lesiones peligrosas que se produjeron en los Juegos Olímpicos de Londres



  • Japón-Inglaterra. Defendiendo a la extremo derecho, la capitana inglesa Kate Walsh se fractura la mandíbula al recibir un golpe con el palo de la japonesa que intentaba centrar la bola al área.







  • Semifinal Holanda - Nueva Zelanda. Katie Glynn recibe un golpe en la cabeza que le produjo un corte cuando intentaba quitar la bola desde atrás a la delantera Carlen Heuven. La imagen es bastante explícita.




  • Sudáfrica - India. Manpreet Singh recibe un fuerte golpe en la cabeza defendiendo al extremo Norris Jones mientras intentaba centrar, en una situación parecida a la de la capitana inglesa.





Viendo esto calificar esta lección como "evidente" y omitirla por esta razón queda totalmente descartado. De acuerdo que estos ejemplos son de situaciones de mucha intensidad al ser de nivel olímpico, pero por ello deberían de ser también de mucho nivel técnico. Así que al no ser precisamente de una liga de alevines, nos damos cuenta de que es posible que desde el hockey base hasta el olímpico se esté arrastrando el no trabajar correctamente el tema de los tacles.

Y, ante todo y sobre todo, por la severidad de las lesiones que se producen en estos errores técnicos:

        -   Traumatismos craneoencefálicos
        -   Fracturas de mandíbula, nasales y otros huesos de cara 
        -   Rotura de piezas dentales
        -   Lesiones oculares

Por su gravedad entrenar la seguridad en los tacles debería de ser una lección contundente en el hockey base y un refresco continuo hasta el absoluto. Por estas razones (frecuencia de accidentes incluso a altos niveles, gravedad de las lesiones producidas, falta de enseñanza y entrenamiento de la técnica segura) tanto para entrenadores de todos los niveles como para fisioterapeutas que desarrollan los planes de prevención, dejaremos explicado hoy cómo se hace un tacle seguro en hockey hierba.

Katie Glynn (y su fisioterapeuta). Hubiera sido mejor actuar antes.



HACER UN TACLE CON SEGURIDAD

     

   Situación en un tacle


     En la situación de jugador atacante con bola y defensor se crean tres espacios:

  1. La zona peligrosa: detrás del atacante, por su derecho donde arma el palo para golpear o por su revés donde acaba la trayectoria del mismo.
  2. La zona neutra:  la que se crea entre ambos jugadores y donde está situada la bola.
  3. La zona segura: donde se encuentra el defensor, fuera del radio de acción del atacante.


    

    Cómo se hace el tacle 


  1. Nos aproximaremos al jugador con bola situándonos en la zona segura, es decir, manteniendo la distancia sin meternos en la zona neutra, que es el radio de acción del atacante donde podría regatearnos.                                                                                       ____   _________
  2. Después de una correcta técnica en defensa para situar al atacante en la situación deseada (posición de los hombros y pies, canalización y etc) elegiremos el momento y realizaremos el tacle:

  • Siempre desde la "Zona segura" hacia la "Zona Neutra", moviéndonos con rapidez entre ambas. Aunque estamos en la zona de visión del atacante, el palo se eleva y lleva la inercia después de golpear la bola. Si te mantienes ahí y el atacante pasa la bola es probable el golpe con la trayectoria final del palo. Por tanto, introducirse en la zona neutra sólo en el momento del tacle y no permanecer ahí. Un claro ejemplo es el primero que hemos mostrado de la jugadora argentina (foto y vídeo): https://www.youtube.com/watch?v=8vFDyJ5yAdg 


  • NUNCA entrando por la "Zona peligrosa". Por esta zona el palo es elevado para golpear la bola y está fuera de la visión del jugador atacante. Totalmente prohibido. La imagen de la jugadora neozelandesa o esta situación de un jugador holandés nos muestran dos ejemplos (foto y vídeo): https://www.youtube.com/watch?v=icx614Z7jRk
                       

Vídeo resumen



Conclusiones


Jugadores, nunca entreis por detrás o por la zona peligrosa. Siempre de la segura a la neutra moviéndoos con rapidez sin quedarse en esta última.

Entrenadores, empezad a repasar esta lección básica sea cual sea el nivel del equipo que dirijais. Empezando explícitamente desde la escuela y refrescándolo periódicamente durante el resto de categorías. Nunca serán suficientes si así evitamos lesiones tan graves como las que hemos comentado.

Fisioterapeutas, si no venís del mundo del hockey no teneis por qué conocer la técnica ni tampoco es vuestra labor transmitirla a los jugadores, pero si conocer que es en los tacles uno de los momentos donde se producen las lesiones más graves en hockey. Y por tanto debeis de incluir el entrenamiento de esta situación dentro del trabajo a realizar por el entrenador en el plan de prevención general que superviseis.

domingo, 3 de marzo de 2013

El penalti córner

El penalti córner (PC) es la jugada táctica reina en hockey con la que se sanciona cualquier falta no intencionada producida dentro del área (las intencionadas o las que evitan directamente un gol se sancionan con el penalti stroke, equivalente al penalti de fútbol) o intencionadas entre el área y línea 22. 

Se divide en tres momentos:
  1. El saque, que se hace desde la línea de fondo a 9,1 metros de uno u otro poste de la portería según decida el equipo atacante (casi siempre desde el poste derecho de los defensores).
  2. La parada, que debe hacerse fuera del borde del área.
  3. Y el tiro, que debe hacerse desde dentro. En ese momento el tirador tiene dos opciones: el tiro directo a portería o la jugada con otro compañero, pasando a un jugador que se sitúa a uno u otro lado o un tiro planeado para que otro que se introduce en el área desvíe, lo que se denomina “pinche”.


Cada una de estas partes es realizada por un jugador especialista. Dentro de la portería se colocan el portero y cuatro jugadores del equipo defensor, que al producirse el saque salen a defender al área.


¿Jugada reina?

Sí, reina. A veces nos olvidamos de la tremenda importancia que tiene el PC en el desarollo de un partido, y que corroboramos consultando la bibliografía científica:
  • Pérez y Álvarez (2002) analizaron los penaltis que se provocaron durante la Copa de España Juvenil de 2001. Aun con una baja eficacia de ejecución por parte de los equipos que jugaron este campeonato (16%) los goles marcados de penalti supusieron el 28,2 % del total. Además, existió una relación entre la clasificación obtenida con el número de PC ejecutados en ataque y el número de goles obtenidos
  • Brasa (1995) ofrece datos de la Copa de Europa masculina celebrada en Dublín. En los 42 partidos jugados el 36,5% de los goles se marcaron de PC, es decir, uno de cada tres. 
  • Piñeiro (2008) realizó un estudio descriptivo de los goles de 59 partidos internacionales oficiales a nivel absoluto durante la temporada 2003/2004. El 45% del total de los goles analizados se marcaron de PC.
Es decir, que independientemente cómo jueguen dos equipos que se enfrenten, si a uno se le da bien provocar penaltis tiene muchas posibilidades de llevarse el partido. Puede sonar muy reduccionista, pero es cierto.





El reparto en la planificación del PC

De esto deducimos que, dentro de los entrenamientos de un equipo, el PC deba tener su espacio y una  buena planificación. Al ser una jugada de estrategia, los entrenadores tienen un papel clave en el planteamiento de las tácticas que propongan para ejecutar cuando su equipo se cobre un PC, así como en la planificación del entrenamiento de las mismas. También de la observación de las maneras en defensa de los equipos rivales.

A parte, la destreza técnica de los jugadores que intervengan en la jugada será crucial.

¿Y el fisioterapeuta? El fisio en el PC... pues atender si alguno de los jugadores del penalti se lesiona... Pero en realidad un fisioterapeuta de un equipo de hockey debería tener un papel muy importante y activo en el PC, a través de:
  • Desarrollar un plan específico de prevención para los jugadores que intervengan en el PC, ya que van a realizar un gesto repetitivo que conlleva posiciones articulares forzadas y esfuerzos musculares máximos, y por tanto lesiones. Y si las lesiones de jugadores pueden alterar el rendimiento de un equipo, cuando afectan los jugadores que realizan el PC lo harán muy especialmente según los datos que hemos revisado. Para esto será necesario el análisis biomecánico de los gestos. (PREVENCIÓN)
  • La optimización de  los gestos a nivel físico especialmente en sacadores y tiradores, a través de programas de fuerza y control motor junto con el preparador físico, para aumentar la eficacia del PC (OPTIMIZACIÓN DEL RENDIMIENTO)

Un día entrenando el jugador que ha estado sacando los penaltis durante un largo rato se queja de un dolor en la ingle. El parador en la espalda. ¿Y qué decir del tirador? Si utiliza el flick de arrastre, técnica que anticipando futuros post diremos desde ya que es la técnica más eficaz del PC (y por tanto del hockey hierba), se quejará de múltiples zonas del cuerpo.

Por ello seguiremos desarollando este tema, analizando los gestos de cada jugador, sus implicaciones biomecánicas y las estrategias de prevención y optimización de la eficacia en la sección "El Penalti Corner".



Brasa JM: “Aspectos a considerar en el penalty corner”. Apuntes técnicos nº 1. F.I.H. Coaching Course. R.F.E.H. 1995.

Pérez R, Álvarez AEstudio descriptivo de la situación de penalti córner en ataque durante el I Campeonato de España juvenil masculino de hockey hierba. Revista Digital Buenos Aires, Año 8, N° 50. Jul 2002. Diponible en http://www.efdeportes.com/efd50/corner.htm

Piñeiro, R. Observación y análisis de la acción de gol en hockey hierba. Sevilla: Editorial Wanceulen (2008).