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lunes, 27 de abril de 2015

Primeros Auxilios en deporte para dummies

En un soleado domingo por la mañana, los espectadores que se han acercado al campo de hockey están disfrutando en un intenso partido. En un momento todas las miradas se centran en el jugador que ha recibido la bola en el área contraria con mucho peligro. Un defensa llega para frenarle, empieza un bonito uno contra uno y... de repente el árbitro para el tiempo. Desconcertado, el jugador que tenía la bola levanta la cabeza, ¿qué ha pasado? Enseguida las miradas cambian de dirección hacia la esquina opuesta del campo...

Un jugador que se ha desplomado y está tendido en el suelo.


Varios compañeros se acercan rápidamente. Le llaman por su nombre pero no hay reacción. Llega también el árbitro, los entrenadores... "¡Qué alguien llame a un ambulancia!"

¿y qué hacemos hasta que llegue el ambulancia?
    ...
...
        ....


La importancia crítica de saber qué hacer

Por suerte, una situación como esta no es frecuente. Pero aun con escasa incidencia, que alguna de las personas que la presencia conozca qué hay que hacer va a suponer un todo o nada: cuando se produce una parada cardiorrespiratoria (PCR), si no se hace nada, a los 4 minutos ya se produce muerte de células cerebrales, y a los 10 la muerte total. Entre que la gente se acerca, nos damos cuenta de qué ha pasado y alguien reacciona y llama a los servicios de emergencia, ¿cúantos minutos pueden haber pasado ya?

¿Y hasta que llegan?


Es por esto que en la liga de fútbol profesional, por ejemplo, una ambulancia con personal especializado se encuentra a pie de campo. Pero, por desgracia, no es ésta la realidad de los campos de hockey, donde a falta de personal de emergencias tendremos suerte si del gremio sanitario hay un fisioterapeuta si es el partido que es de la categoría de División de Honor. Y sería además algo cuestionable saber si este fisio, como sanitario, está al tanto de Primeros Auxilios. Tampoco es la realidad de tantos otros deportes minoritarios o ligas infantiles o amateurs, ni tampoco la realidad que puede ocurrirte un día andando por la calle, estando en el trabajo o dando un paseo por la montaña.

Entonces, si ésto ocurre durante un partido:

¿Quién sabe primeros auxilios en el campo de hockey ?


Por ello hoy los ojos bien abiertos con esta entrada. Los Primeros Auxilios más que una optativa en las carreras sanitarias debería ser una materia troncal de instituto, como lo es por ejemplo en países como Estados Unidos. Curiosamente, en este país la Asociación Americana del Corazón se puso como objetivo propagar estos conocimientos entre toda la población, mientras que en nuestro continente el Consejo Europeo de Resucitación sólo contempla el sector sanitario. Y la realidad es que, a veces, no llegan ni hasta ahí.

Hoy en esta entrada, y aunque lo ideal sería que todo ciudadano hiciera formación básica en Primeros Auxilios, vamos a sintetizar la información útil y práctica sobre lo que necesitáis saber si presenciáis una situación de PCR, para saber qué es lo que tenéis que hacer hasta que llegue la ambulancia.



Houston, tenemos una Parada Cardiorrespiratoria

Lo que tenemos que hacer ante una PCR se resumen en cuatro pasos que, unidos, forman lo que se llama la Cadena de Supervivencia:



1. RECONOCIMIENTO Y PEDIR AYUDA:

Reconocer la PCR: 

Como en la vida misma, lo primero para reaccionar ante una situación es reconocerla. Si una persona se desploma no siempre tiene por qué ser una PCR. Lo primero tenemos que ver es si está consciente, llamarle por su nombre, pedir algún tipo de reacción. Si verdaderamente la persona está inconsciente tenemos que ver si respira (antes se miraba también el pulso, pero actualmente no se hace porque a las personas no sanitarias les resultaba difícil buscarlo y, además, incluso en sanitarios esta evaluación daba muchos falsos positivos, que significa no encontrar el pulso cuando si que lo hay).

Para esto haremos la maniobra frente-mentón para facilitar la apertura de la vía aerea. Consiste en extender hacia atrás la cabeza, con una mano en su barbilla y otra en su frente, ya que si la cabeza estuviera girada o flexionada la vía aérea estaría comprometida. Nos fijaremos en: verla, cómo el pecho se mueve al coger y echar aire; oírla, aproximando nuestro oído a su boca; e incluso sentir la salida del aire sobre nuestra mejilla.


1. Vía aérea comprometida por la posición 2. La abrimos extendiendo la cabeza 3. Y comprobamos si respira


En caso de duda la decisión es clara: no respira. Si el jugador esté haciendo boqueadas agónicas (lo que se conoce como gasping) se considera como no respiración, al ser un signo de parada cardiaca.


Ok, el jugador está insconsciente y no respira. Reconocida la PCR, haremos inmediatamente tres cosas:

1.1 Proteger el perímetro. En un campo de hockey no será necesario, pero si la situación se produce por ejemplo en la carretera, antes de ir a ver cómo está la persona, antes absolutamente de nada, lo que debemos hacer es asegurarnos de que no ocurren más accidentes y de que no nos ponemos en peligro.

2.1 Pedir a alguien que llame al 112. ¡Evidente! Pero en tal situación, con el nerviosismo, no se debe olvidar. Ocurre a veces en personas entrenadas que al reconocer la situación comienzan las maniobras de resucitación sin haber llamado. Pediremos a alguien que lo haga mientras comenzamos.

3.1 Y entonces, ya si, socorrer. Hemos chequeado la consciencia, no hay tampoco respiración. Pedimos a alguien que avise a la ambulancia y pasamos al punto 2. 




2. MANIOBRAS DE RESUCITACIÓN CARDIOPULMONAR (RCP)


Los servicios de emergencia están viniendo. Hasta que lleguen tenemos que hacer del corazón que se ha parado para mantener al jugador con vida. Para ello vamos a hacer dos cosas: compresiones en su tórax y ventilaciones en su boca.


Compresiones: 

Las compresiones torácicas generan un pequeño pero crítico flujo de sangre al cerebro. Para ello apoyaremos el talón de nuestra mano sobre la parte baja del esternón, pondremos el otro talón por encima y entrecruzaremos los dedos de ambas manos. Mantendremos los codos estirados generando la fuerza con nuestro tronco. Las guías indican que debemos comprimir a una velocidad aproximada de 100 veces/minuto y con una profundidad de 5 a 6 cm (1), permitiendo que el pecho se expanda completamente después de cada compresión, por lo que debemos tomar el mismo tiempo en la compresión que en la relajación.

Compresiones: talones de las manos superpuestos sobre el esternón

Ventilaciones: 

Con las manos en la misma posición que en la maniobra de frente-mentón, y aprovechando los dedos de la mano de arriba para cerrar la nariz, sellaremos su boca con la nuestra e insuflaremos aire. No debemos hacer una hiperventilación ya que produce un exceso de presión en el tórax reduciendo el retorno venoso al corazón.

Ventilaciones: maniobra frente-mentón cerrando la nariz



 Compresiones y Ventilaciones se combinan al ritmo de:
 30:2

30 compresiones - 2 ventilaciones

Y así haremos hasta que:
  • Llegue el ambulancia
  • Despierte
  • Quedemos exhaustos (estas maniobras son muy cansadas y pueden ser agotadoras si tenemos que estar un tiempo largo, por eso se recomienda turnarse entre dos personas)

IMPORTANTE

Si no estamos lo suficientemente preparados para saber hacer las ventilaciones o para hacerlas volviendo a comprimir rápidamente porque no estamos entrenados, no importa: no las haremos. La investigación indica que la RCP sólo con compresiones puede ser tan efectiva como combinada con ventilaciones en los primeros minutos. Y desde luego, que hacer sólo compresiones es mejor que no hacer nada (1).

Así que, en caso de duda, quedaros con una premisa: sólo comprimiremos.
 Reconocer la parada, avisar, comprimir, comprimir, comprimir...




3. DESFIBRILACIÓN

Si hacemos los apartados 1 y 2, ya hemos hecho lo que debíamos. Quedaros bien con ellos y, si no queréis, no es necesario que sigáis leyendo. 

Pero por redactar esta entrada completa y para los que estéis formados previamente continuaremos explicando la cadena de supervivencia con el paso 3: el desfibrilador o DESA (desfibrilador semiautomático y modelo más frecuente). El desfibrilador es ese aparatito que veréis indicado en centros comerciales, aeropuertos y también en todas las instalaciones de hockey encuadrado en algún lugar entre los campos y el vestuario y que nadie sabe manejar. Sin embargo, su funcionamiento es extremadamente simple y su uso en los 3 a 5 primeros minutos tras el paro pueden conseguir unas tasas de supervivencia muy altas: del 49%-75% (1).

Antonio, el último que aprendió cómo se manejaba el DESA

En el caso de utilizarlo, lo solicitaremos en el punto 2.1: cuando reconozcamos la PCR, a la vez que encargamos a alguien que llame al 112, mandaremos a otra persona que nos traiga el DESA que haya en el campo. Iniciaremos las maniobras con normalidad y cuando llegue las interrumpiremos para colocarlo rápidamente: pegaremos los parches sobre el tórax del paciente (uno por debajo de la clavícula derecha, otro en la cara lateral de la parrilla costal izquierda) y encenderemos el aparato. Aquí reiniciamos las compresiones y el DESA nos va diciendo lo que tenemos que hacer a través de instrucciones sonoras.

Colocación de los parches del DESA

Seguiremos con las maniobras de compresión y ventilación normales excepto cuando el DESA nos indique dos órdenes:

- "Analizando ritmo": el aparato está evaluando si el ritmo del corazón es desfibrilabre, es decir, si aplicando una descarga puede volver a su ritmo normal. Así que no podemos estar bombeando por él. Al acabar el análisis nos contestará dos cosas: "ritmo no desfibrilable", seguiremos entonces comprimiendo; "ritmo desfibrilable, preparando descarga", en el que igualmente seguiremos comprimiendo hasta que diga...

- "Descarga preparada": en esta instrucción dejaremos de tocar al jugador para que la corriente no nos llegue también a nosotros y presionando el botón se aplicará la descarga. Inmediatamente después retomaremos las compresiones hasta que nos vuelva a dar otra orden.

Y así combinaremos las compresiones/ventilaciones con las descargas del DESA. Realmente muy sencillo si el reanimador ha pasado por... ¿diez minutos de aprendizaje con el aparato? Que serían muy importantes en caso de producirse una situación así.



4. CUIDADOS POSTRRESUCITACIÓN:


Si logramos que el jugador recupere la consciencia y los médicos de emergencia no han llegado al campo, no haremos que el jugador se ponga de pie ni nada parecido, sino que lo mantendremos tumbado colocándolo en Posición Lateral de Seguridad.

Para ello separaremos el brazo más cercano a nosotros, doblaremos su rodilla contraria y lo giramos hasta ponerlo de lado con su mano de arriba debajo de la cara. Esta posición mantiene la vía aérea abierta y evita que sea bloqueada en caso de vómitos.



¡Bravo! Lo hemos conseguido. Nos quedaremos entonces a su lado vigilando el estado de consciencia hasta que llegue la ambulancia. Pero no olvidéis que si no logramos reanimarle no querrá decir que no hayamos logrado nada ni sido eficaces. Al contrario, podremos haberle mantenido con vida los minutos suficientes hasta que lleguen los médicos y nuestra función habrá sido igual de importante.


Conclusiones

Fisioterapeutas, ¿qué curso me recomendaríais ahora que voy a trabajar en fisioterapia deportiva? Pues en caso de que no sea en fútbol de 1ª división, el de una técnica que, con suerte, no vas a usar nunca o contadas veces. Lo que prometemos es que aunque la uses una sóla vez durante toda tu carrera los resultados serán increíbles: mantener la vida de un jugador, aunque le duela un poco la muñeca o tenga cargado un cuádriceps. Se llama Resucitación Cardio Pulmonar. Localicemos también el DESA que hay en el campo y chequeemos que está en buen estado y está preparado. Y promovamos entre nuestros jugadores y compañeros del cuerpo técnico la formación en estos conocimientos.

Jugadores y entrenadores, ya que estamos incluidos en el ambiente deportivo y también en nuestra vida cotidiana podemos encontrarnos en una situación de emergencia en la carretera, en la montaña o en el parque, seguro que formarnos en estas técnicas será un tiempo bien aprovechado. Que no aprendiéramos estos conocimientos, como tantos otros, dentro de nuestra educación básica no quiere decir que, como en América, no estén dentro de los básicos. Cruz roja es un buen sitio para esto (3). Además, como otras actividades o charlas que damos a nuestros jugadores en el club sobre alimentación o dopaje, ésta debería ser una de ellas. Nos puede evitar una tragedia si se produjera una ocasión.

Y para todos, toda esta entrada se resume en una sóla idea que es la que debemos de aprender y grabar:

Si presenciamos una PCR debemos llamar al 112 y empezar a hacer compresiones torácicas hasta que lleguen. Sin parar. Eso ya será mucho.



1. Guías para la Resucitación del Consejo Europeo de Resucitación (ECR) 2010 https://www.erc.edu/index.php/doclibrary/en/230/1/
2. Guías para la Resucitación de la American Heart Asociation (AHA) 2010  http://circ.ahajournals.org/content/122/18_suppl_3/S640.full.pdf+html
Estas guías se revisan cada 5 años, así que la próxima se publicará en 2015 con nuevas modificaciones. Pero eh, sería una pena que a alguien le hiciera falta esta información antes y no la hubiera leído por estar esperando a la nueva.
3. Cruz Roja Española  http://www.cruzroja.es/cre_web/formacion/primeros_auxilios/ppaabasicos.html

domingo, 24 de marzo de 2013

¡Nunca se entra por detrás! O lo que nos deberían haber explicado sobre cómo quitar la bola sin peligro

 Final femenina de los JJOO de Londres. La leona Mariela Scarone intenta quitar
una bola y se lleva un fuerte golpe en la cara que le produce un corte cerca de la parte inferior del ojo.

No recuerdo que en ninguna ocasión cuando éramos pequeños y empezábamos a jugar a hockey se nos explicara en un entrenamiento, de forma explícita y concisa, cómo se hace un tacle de manera segura. Igual que se nos explicaba cómo coger el palo o cómo hacer el derecho-revés. Hasta el primer día que estuviste a punto de llevarte un golpe y te gritaron desde el banquillo: "¡Nunca entres por detrás!" Principio de la lección, fin de la lección.

A día de hoy me sigue sorprendiendo observar que la mayoría de los entrenadores continuan sin hacerlo. Sin mostrar, por nuestra propia seguridad, cómo se quita la bola sin llevarte un golpe dentro las primeras y más básicas lecciones a nivel de escuela. Quizá por falta de planificación en hockey base o por propio desconocimiento de la teoría por parte de los entrenadores. Y si les preguntáramos directamente haciendo una rápida encuesta la respuesta más frecuente podría ser: "porque es evidente"

Por supuesto, si no se muestra esta lección a nivel de escuela raro es que se mencione más adelante a cadetes o juveniles. Así que entonces no hablaremos de comentarlo y mostrarlo a jugadores a nivel absoluto. Pero repasemos.


Más situaciones y lesiones peligrosas que se produjeron en los Juegos Olímpicos de Londres



  • Japón-Inglaterra. Defendiendo a la extremo derecho, la capitana inglesa Kate Walsh se fractura la mandíbula al recibir un golpe con el palo de la japonesa que intentaba centrar la bola al área.







  • Semifinal Holanda - Nueva Zelanda. Katie Glynn recibe un golpe en la cabeza que le produjo un corte cuando intentaba quitar la bola desde atrás a la delantera Carlen Heuven. La imagen es bastante explícita.




  • Sudáfrica - India. Manpreet Singh recibe un fuerte golpe en la cabeza defendiendo al extremo Norris Jones mientras intentaba centrar, en una situación parecida a la de la capitana inglesa.





Viendo esto calificar esta lección como "evidente" y omitirla por esta razón queda totalmente descartado. De acuerdo que estos ejemplos son de situaciones de mucha intensidad al ser de nivel olímpico, pero por ello deberían de ser también de mucho nivel técnico. Así que al no ser precisamente de una liga de alevines, nos damos cuenta de que es posible que desde el hockey base hasta el olímpico se esté arrastrando el no trabajar correctamente el tema de los tacles.

Y, ante todo y sobre todo, por la severidad de las lesiones que se producen en estos errores técnicos:

        -   Traumatismos craneoencefálicos
        -   Fracturas de mandíbula, nasales y otros huesos de cara 
        -   Rotura de piezas dentales
        -   Lesiones oculares

Por su gravedad entrenar la seguridad en los tacles debería de ser una lección contundente en el hockey base y un refresco continuo hasta el absoluto. Por estas razones (frecuencia de accidentes incluso a altos niveles, gravedad de las lesiones producidas, falta de enseñanza y entrenamiento de la técnica segura) tanto para entrenadores de todos los niveles como para fisioterapeutas que desarrollan los planes de prevención, dejaremos explicado hoy cómo se hace un tacle seguro en hockey hierba.

Katie Glynn (y su fisioterapeuta). Hubiera sido mejor actuar antes.



HACER UN TACLE CON SEGURIDAD

     

   Situación en un tacle


     En la situación de jugador atacante con bola y defensor se crean tres espacios:

  1. La zona peligrosa: detrás del atacante, por su derecho donde arma el palo para golpear o por su revés donde acaba la trayectoria del mismo.
  2. La zona neutra:  la que se crea entre ambos jugadores y donde está situada la bola.
  3. La zona segura: donde se encuentra el defensor, fuera del radio de acción del atacante.


    

    Cómo se hace el tacle 


  1. Nos aproximaremos al jugador con bola situándonos en la zona segura, es decir, manteniendo la distancia sin meternos en la zona neutra, que es el radio de acción del atacante donde podría regatearnos.                                                                                       ____   _________
  2. Después de una correcta técnica en defensa para situar al atacante en la situación deseada (posición de los hombros y pies, canalización y etc) elegiremos el momento y realizaremos el tacle:

  • Siempre desde la "Zona segura" hacia la "Zona Neutra", moviéndonos con rapidez entre ambas. Aunque estamos en la zona de visión del atacante, el palo se eleva y lleva la inercia después de golpear la bola. Si te mantienes ahí y el atacante pasa la bola es probable el golpe con la trayectoria final del palo. Por tanto, introducirse en la zona neutra sólo en el momento del tacle y no permanecer ahí. Un claro ejemplo es el primero que hemos mostrado de la jugadora argentina (foto y vídeo): https://www.youtube.com/watch?v=8vFDyJ5yAdg 


  • NUNCA entrando por la "Zona peligrosa". Por esta zona el palo es elevado para golpear la bola y está fuera de la visión del jugador atacante. Totalmente prohibido. La imagen de la jugadora neozelandesa o esta situación de un jugador holandés nos muestran dos ejemplos (foto y vídeo): https://www.youtube.com/watch?v=icx614Z7jRk
                       

Vídeo resumen



Conclusiones


Jugadores, nunca entreis por detrás o por la zona peligrosa. Siempre de la segura a la neutra moviéndoos con rapidez sin quedarse en esta última.

Entrenadores, empezad a repasar esta lección básica sea cual sea el nivel del equipo que dirijais. Empezando explícitamente desde la escuela y refrescándolo periódicamente durante el resto de categorías. Nunca serán suficientes si así evitamos lesiones tan graves como las que hemos comentado.

Fisioterapeutas, si no venís del mundo del hockey no teneis por qué conocer la técnica ni tampoco es vuestra labor transmitirla a los jugadores, pero si conocer que es en los tacles uno de los momentos donde se producen las lesiones más graves en hockey. Y por tanto debeis de incluir el entrenamiento de esta situación dentro del trabajo a realizar por el entrenador en el plan de prevención general que superviseis.

domingo, 18 de noviembre de 2012

Un poco de contexto por favor

Tanto como para los que conoceis el hockey como para los que no, hoy haremos una presentación básica y detallaremos lo que hay recogido sobre su epidemiología lesiva en la bibliografía científica.


El hockey se juega en un campo de césped artificial o natural en equipos de once jugadores. Las generaciones anteriores saben lo que es esto último, pero hay que decir que en la actualidad no se juega sobre hierba natural en España, a no ser algún partido ocasional de alevines o benjamines. Personalmente sólo lo he visto en práctica regular en los institutos de Estados Unidos ya que es un deporte muy frecuente y, por presupuesto, no se puede construir un campo y mantenerlo en cada high school. La diferencia de jugar en césped artificial o natural es tan grande que los hace practicamente dos deportes diferentes, también a nivel lesivo como veremos más adelante.

Cada jugador posee un palo con un lado redondeado y otro plano y sólo puede tocar la bola por este último. Es por ello un deporte muy técnico, y exigente a la vez a nivel físico por las dimensiones del campo y el ritmo de juego, en el que el reglamento protege la seguridad del jugador. Se penaliza, entre otros, los golpes sobre otros palos (no... no se puede agredir directamente al contrario), (que no, eso es hockey hielo), (...que no!), las bolas elevadas que el árbitro considere peligrosas, etc. 

Epidemiología lesiva

Pese a ello el hockey hierba muestra un índice moderado de lesiones. Existen múltiples estudios sobre su incidencia y tipología, pero la mayoría no son comparables por las diferencias en la definición de lesión, la superficie del campo y nivel de juego de la muestra. El estudio llevado a cabo por la Nacional Collegiate Athletic Association (NCAA) recoge curiosos datos como que:
El riesgo de lesión es dos veces mayor en partidos que en entrenamientos. Esto se explica por la mayor intensidad de juego y por existir una mayor congestión de jugadores en la superficie del campo.

- De todas las lesiones, el 87% se produjeron entre línea de fondo y línea 22. De nuevo relacionado con la congestión del campo en los últimos metros a portería, además de con los tiros a gol y los penaltis córner.

- Los mecanismos lesivos fueron distintos en los entrenamientos y en los partidos. En los entrenamientos el 64% fueron lesiones producidas sin contacto, por ser lesiones no traumáticas o de aparición progresiva, mientras que en los partidos el 60% fueron por contacto con palo o bola.

- Las lesiones más comunes fueron los esguinces de tobillo, las fracturas de huesos de la mano y los traumatismos en la cabeza. Éstos últimos, importantes por su potencial nivel de gravedad, se dieron seis veces más en partidos que en entrenamientos y el 69% por contacto con palo o bola dentro del área. Un 33% del total se produjeron durante los penaltis.

Este estudio fue realizado en las ligas universitarias de Estados Unidos donde, como ya hemos dicho, predominan los campos de hierba natural. En ellos la bola va más lenta e incluso se para, por lo que los gestos son más bruscos y menos técnicos. Por tanto estos resultados no son trasladables a las ligas españolas y en general a las europeas aunque sirven como orientación. 

El estudio afirma que en 1996  la eliminación de la norma del fuera de juego se relacionó con un descenso de lesiones como esguinces y fracturas al ensanchar los espacios y disminuir la congestión del campo, pero sin embargo provocó un aumento de las lesiones en la cabeza al producir un predominio del juego ofensivo.

Otro estudio citado dentro de éste realizado en Canadá aporta una alta incidencia de lumbalgia con un 54% de los jugadores afectados al menos una vez por esta dolencia. 

Sobre el hockey en España, en el estudio del Club Polo de Barcelona es curioso observar como la lesión con más incidencia es el DOMS (Delayed Onset Muscle Sindrom o síndrome doloroso muscular de aparición tardía en ausencia de rotura muscular), lesión que otros estudios no mencionan probablemente por no considerarlo impedimento para jugar. Coincide en señalar como lesiones frecuentes los esguinces de tobillo, las contusiones, las lesiones articulares y las fracturas. En este estudio las lesiones de la cabeza fueron las de menor incidencia (0,84 %) probablemente por el uso actual de máscaras para los defensores en el penalti y por el mayor nivel técnico de esta liga (más control del palo, menos bolas elevadas, etc).

Si la tendencia en Estados Unidos sigue siendo la de ir eliminando los campos de hierba natural sería probable que las lesiones por contacto disminuyeran en aumento de las lesiones por sobreuso, como en el caso de este estudio en la liga española, al pasar de campos en los que son necesarios gestos más bruscos a otros de gestos más técnicos pero con mayor velocidad y ritmo de juego. La literatura existente sobre la diferencia lesival así lo confirman registrando porcentajes generales de lesiones más altos en los segundos. En ellos las demandas fisiológicas de los jugadores se ven aumentadas y han incrementado las lesiones como el dolor lumbar, el síndrome tibial y otras por sobreuso.

En el hockey de élite, un estudio del índice lesivo durante los Juegos Olímpicos de Atenas 2004 registró una distribución de las lesiones del 47% en miembro inferior, 27% en cabeza, 20% en miembro superior y 9% en tronco. De ocho deportes estudiados, el hockey sólo se vio superado por fútbol, baloncesto y balonmano.

Hasta aquí los datos de la bibliografía. ¡Comentarios en próximas entregas! Y recordad que los vuestros son más que bienvenidos.


1. Dick R, Hootman JM, Agel J, Vela L, Marshall SW, Messina R. Descriptive epidemiology of collegiate women's field hockey injuries: National Collegiate Athletic Association Injury Surveillance System, 1988-1989 through 2002-2003. J Athl Train. 2007 Apr-Jun;42(2):211-20.
2. Murtaugh K. Injury patterns among female field hockey players. Med SciSports Exerc. 2001; 33:201-207.
3. Gil Rodas Font, Daniel Medina Leal, Luciana Moizé Arcone, Javier Yanguas Leyes, Arturo Bros Menéndez y Belén Simón Lobera. Epidemiología lesional en un club de hockey sobre hierbaApunts Medicina de l'Esport. 2006; 41:60-5.4.
4. Sherker S, Cassell E. A review of field hockey injuries and countermeasures for prevention: Monash University Accident Research Centre. Disponible en: www.ausport.gov.au/fulltext/1999/vic/muarc143.asp
5. Junge A, Langevoort G, Pipe A, Peytavin A, Wong F, Mountjoy M, et al. Injuries in team sport tournaments during the 2004 Olympic Games. Am J Sports Med. 2006;34:565-76.